Un nuevo autónomo digital, más orientado a servicios de conocimiento, gana peso en el RETA, según un informe de Declarando.

Estos profesionales son además los que más rápido están evolucionando hacia la adopción de herramientas digitales de gestión.
Declarando, el software de facturación y gestión fiscal para autónomos que optimiza impuestos y sanciones, constata en un estudio que los segmentos profesionales de autónomos que más han crecido en los últimos cinco años son los relacionados con actividades tecnológicas y servicios de conocimiento. El informe refleja además que son estos perfiles los que antes se están adaptando a los entornos digitales de gestión, facturación y fiscalidad.
Según el análisis elaborado por Declarando, el trabajo autónomo en España está evolucionando desde un modelo históricamente vinculado al pequeño comercio, los negocios familiares y determinadas actividades tradicionales hacia otro más profesionalizado, técnico y digitalizado.
Para realizar este informe, la compañía se ha basado en el análisis de los datos oficiales relativos a la evolución de la composición del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) entre 2020 y 2025 y en el estudio de los datos agregados de usuarios de su plataforma digital. El análisis toma como referencia la evolución de los grandes segmentos profesionales clasificados por CNAE.
Aunque el comercio continúa siendo el principal grupo dentro del RETA, su peso se ha reducido de forma progresiva en los últimos cinco años, pasando de representar el 24,6% del total de autónomos en 2020 al 21,8% en 2025. Detrás de este retroceso se encuentran factores como la digitalización del consumo, la competencia de las grandes plataformas online, el envejecimiento del pequeño comercio y las dificultades de relevo generacional.
En paralelo, las actividades profesionales, científicas y técnicas se han convertido en uno de los grandes motores del crecimiento del trabajo autónomo. Profesionales relacionados con la abogacía, la arquitectura, la consultoría, la ingeniería, el marketing, la comunicación o el diseño han incrementado su peso dentro del RETA desde el 6,8% registrado en 2020 hasta el 8,7% actual.
Aún más intenso es el crecimiento de las actividades de información y comunicaciones, donde se integran programadores, desarrolladores, especialistas SEO, diseñadores UX, consultores tecnológicos y otros perfiles vinculados a la economía digital. Este segmento ha pasado de representar el 2,3% del RETA en 2020 al 3,9% en 2025, consolidándose como una de las áreas con mayor crecimiento relativo del trabajo autónomo en España.
Perfiles que lideran la adopción de herramientas digitales
Precisamente son estos perfiles profesionales los que lideran también la adopción de herramientas digitales para gestionar su actividad económica y fiscal. Los datos analizados por Declarando muestran que más del 43% de los autónomos que utilizan plataformas digitales de gestión tributaria pertenecen a cuatro grandes áreas: publicidad y relaciones públicas, personal docente, programadores y analistas informáticos, y otros servicios independientes de carácter técnico o especializado.
“Estamos viendo cómo emerge un nuevo perfil de autónomo, más especializado, con mayor control sobre su actividad y que utiliza herramientas digitales para optimizar su gestión fiscal”, explica Marta Zaragozá, CEO de Declarando. “Estos profesionales representan la vanguardia de la transformación digital del trabajo autónomo en España y se concentran especialmente en actividades de alto valor añadido”, añade.
El análisis también detecta un crecimiento significa6vo de perfiles vinculados a la economía creativa y la creación de contenidos. Actividades relacionadas con la producción audiovisual, los servicios fotográficos, la edición de contenidos o determinadas actividades artísticas representan conjuntamente cerca del 10% de los autónomos analizados por la plataforma.
Actividades con menor nivel de penetración digital
Al mismo tempo, la compañía observa que determinadas actividades tradicionales continúan mostrando menores niveles de penetración digital. Oficios como la albañilería, instaladores eléctricos o algunos negocios comerciales presenciales siguen teniendo una presencia más reducida entre los usuarios de plataformas digitales de gestión fiscal.
Para Declarando, esta diferencia refleja la existencia de distintas velocidades de adaptación tecnológica dentro del colectivo autónomo español. Esta evolución es más lenta incluso en actividades que han recuperado peso dentro del RETA en los últimos años, impulsadas por nuevas demandas del mercado y una progresiva profesionalización de sus servicios, como la construcción, las reformas o la eficiencia energética.
“Cada vez observamos más profesionales que operan en entornos digitales, prestan servicios altamente especializados y demandan herramientas de gestión más ágiles, automatizadas y adaptadas a una actividad mucho más dinámica. El crecimiento reciente del RETA está cada vez más vinculado a perfiles profesionales intensivos en conocimiento”, concluye Marta Zaragozá.



